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Grandes bizarreadas del Fútbol Lorcho VII: El MaradonaBarriosgate

Grandes bizarreadas del Fútbol Lorcho VII: El MaradonaBarriosgate

Cualquiera podría pensar que si a esta historia le agregamos la frase “Original de Netflix” caería como anillo al dedo, sería un golazo de media cancha, porque en serio lo es. El “MaradonaBarriosgate” cuenta con los condimentos necesarios para crearse una serie de 4 temporadas: el parecido con el futbolista más grande de la historia, la suplantación de identidades, su toque de acción y el desenlace final. Ni el mejor guionista se lo hubiese imaginado de manera tan perfecta.

Este caso tiene como protagonista principal al señor Ángel Barrios cuyo parecido con el Diego terminó por abonarle el apodo de “Maradona”. Este gran hombre nació en Huacho e inició su carrera como jugador profesional en el equipo del que son hinchas la mayoría de redactores de Pase Del Desprecio, hablamos de La Palma. El fútbol ochentoso nos ha regalado personajes de antología, plausibles de algún libro de J.R.R. Tolkien (?) u otro escritor de la literatura fantástica. Por eso no nos debe extrañar la aparición de Barrios como si fuera el mismísimo Diegote, mucho menos que le fuera bien imitándolo y que eso lo haya ayudado a pasar del ADT (Asociación Deportiva de Tarma) al Sporting Cristal en el año 1983. Luciendo su zurda, porque también usaba la izquierda, jugó hasta 1986 cuando el club ya sumaba a su cuarto gato (?) en la tribuna.

Levante la mano al que le guste trafear

La carrera profesional de Ángel Barrios se fue desliendo con el tiempo hasta su ocaso en el Alianza Atlético Sullana. Después no supimos más e inclusive consideramos que se hubiese convertido en otro ignoto jugador que, con el pasar de los años, abriría una cebichería o algún nightclub como “A sol la barra” en la avenida La Colmena (?). Pero al entonces ex jugador le encantaba la idea de ser otro, le enorgullecía el parecido con el 10, por eso asumió a pleno el personaje y se auto-identificó como el “Maradona peruano”. Al parecer los años en Sullana convencieron al exjugador de quedarse por esos pagos para seguir en el fútbol y hacer negocios que le garantizaran prosperidad económica. En realidad hizo la que habría hecho cualquiera con dos dedos de frente: ver una oportunidad de establecerse en un lugar mejor y quedarse. Como bien dicen “nadie es profeta en su tierra”.

Sin embargo, en el año 2013 el personaje ya se lo había comido como a tu hermana y “Maradona” para ese entonces tenía a dos hijos militando con distinta suerte en el fútbol peruano. Uno intentando hacerla en la Liga Superior de Sullana y el otro con un jugoso contrato en Juan Aurich de Chiclayo.  Por supuesto el que se hizo conocido fue “Max Barrios” cuyo nombre real era Juan Carlos Espinoza Mercado, oriundo de Machala – Ecuador. Nadie tenía conocimiento de que se trataba de un ecuatoriano de 25 años jugando un Sudamericano Sub-20 para Perú (!) hasta que su padre y él omitieron la posibilidad de ser reconocido en un partido contra su país de origen. Craso error, si ya estabas haciendo la trafa, lo lógico era que “Maradona” llame a “Max” para que se hiciera el lesionado y no juegue, pero nada de eso ocurrió. Max participó en el partido contra Ecuador y fue el volante Jonny Uchuari quien lo reconoció porque habían jugado juntos en la Liga de Loja.

Jugó Copa Sudamericana para un equipo ecuatoriano el care jebe (?)

El golpe fue durísimo para la selección y para “Maradona” Barrios. Se comprobó que “Max Barrios” tenía menos patria que Arequipa y había engañado a la Reniec, FPF y al Juan Aurich. El club chiclayano emprendió una demanda contra ambos como era de esperarse. Su estrategia de defensa fue echarle la culpa al jefe del Registro Civil de la Municipalidad de Bellavista (Sullana), a quien acusó de falsificar las fichas de matrícula de sus supuestos hijos. El funcionario ratificó que en realidad fue Barrios quien le hizo la jugada presentando la falsa documentación.

Cuando le tocaba declarar ante la prensa el crack (?) con el cinismo más grande del mundo afirmaba: “Max es mi hijo, todos saben que tiene 17 años”, con una convicción impresionante. Después refutaba: “Cuando me hablan del ADN ya entonces dudo, pues. No estoy seguro de que es mi hijo”, jajaja veste cunches… (?). En un reportaje apareció un audio donde decía: “Tengo que conversar con Juan y desahuevarnos, pues”, pero luego dijo que no dijo lo que dijo sino que lo llamaba “Mi Max” a su supuesto hijo. A todo esto, cuando la Fiscalía lo citó envió un documento donde decía que es el apoderado y no el padre de Max. Her-mo-so.

Con tantas contradicciones Barrios cavó su propia tumba y empezó con los manotazos de ahogado, primero victimizando a sus “hijos”: “Escuchan las noticias en la radio y lloran. En vez de apoyarlos, los destruyen. Ya no quieren jugar fútbol”. Awww. Luego continuó echando a terceros como Manuelito Burga, afirmando que éste le dijo “No hables nada, ya voy (a Sullana)”. Y además agregó: “Acá los fiscales me adoran. Ya hablé con tres, uno Castillo y otro Mora, y me dijeron: ‘Ángel, tranquilo nomás’. Es que acá yo soy ídolo”, también es ídolo en nuestros corazones (?).

Y se ríe

En febrero de 2015 “Maradona” Barrios es detenido por el delito de Falsedad Genérica y a la semana siguiente es sentenciado por el Poder Judicial a más de 3 años de prisión suspendida tras comprobarse que era culpable por cometer falsedad ideológica impropia en agravio del Juan Aurich. Estratégicamente Barrios se declaró culpable para reducir la pena y fue obligado a pagar S/.10 mil como reparación civil. Imaginamos que con el pase de Max a Aurich era un sencillo para él ese monto.

El supuesto hermano de “Max Barrios”, Alfredo Perlaza, falleció en Ecuador luego de un fatídico accidente de tránsito en noviembre de 2015. Con todo lo vivido hasta acá uno podía pensar que “Maradona” enderezaría el camino y nunca más escucharíamos de estos casos en el fútbol peruano, pero como este es un país rico en gastronomía e historias de trafas nos encontramos con que en junio de 2016 nuevamente Barrios fue protagonista de la suplantación de otro jugador ecuatoriano que se hacía pasar por peruano. En la Liga de Tumbes descubrieron que César Huayanca, futbolista del Independiente de Aguas Verdes, era en realidad el jugador ecuatoriano César Perlaza, el verdadero hermano de Alfredo, y que jugaba en el equipo que coincidentemente dirigía “Maradona” Barrios. “Gallina que come huevo aunque le quemen el pico”, decía Popy sobre Alan y decimos nosotros sobre Ángel Barrios. Al propio Perlaza y al club tumbesino no les quedó otra que aceptar el fraude y delatar a Barrios como el autor intelectual de la suplantación. Claramente, para no vérselas con la justicia peruana, Perlaza huyó para su país. ¿Pendejo, no?

Live the life of a thug nigga, until the day I die
Live the life of a boss playa (All eyes on me), cause even gettin’ high
All eyes on me
Live the life of a thug nigga, until the day I die
Live the life of a boss playa, cause even gettin’ high

Después de algún tiempo “Maradona” salió a declarar que quería salir adelante como entrenador y que prefería mantenerse lejos de los escándalos. Además agregó que asiste a una iglesia cristiana y pidió disculpas a todo el país por el inolvidable caso de “Max Barrios”. Como dijimos al comienzo, los productores de Netflix tienen un lindo material para crear una serie, porque el fútbol peruano está lleno de surrealismo y magia a mansalva. Apago el televisor (?).

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<p>CEO del sitio. Licenciado en Comunicación Social. Antes solía mandarse 1500 posts en tiempo récord, pero desde que descubrió Xvideos su rendimiento se vino abajo, como su situación amorosa (?). Esperemos que algún día consiga novia o amante, su mano izquierda y el resto del staff se lo agradeceremos.</p>

elpelusa@pasedeldesprecio.com

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