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Germán, yo te quiero

Germán, yo te quiero

Antes que nada, es menester homenajear, a título personal, el enorme año 97 que afronté. Alianza salió campeón después de dieciocho años (ya ven que quince no son nada, muchachos), descubrí “Cueros” en el 33 (que luego pasó a Uranio 15 pero ésa es otra historia) y presencié el eterno gol del Avestruz a Uruguay en el viejo y mítico Estadio Nacional. Ese gol que marcó el día más feliz de mi infancia pre adolescencia softocore pre hardcore (?), cuando no había memes, todavía se seguía usando fax y el inefable Beto negaba su homosexualidad. Datos importantes, que le llaman.

Y es precisamente ahí donde me quiero detener, porque queda claro que Cueros, lo más importante de todo lo antes dicho que no tiene que ver con el gol de Germán, merece un capítulo aparte.

La naturalidad de los años noventa

Empecemos por decir que no recuerdo si fue un miércoles o jueves del mes de septiembre, pero sí me acuerdo que andaba haciendo tarea mientras veía caricaturas de La Máscara en el canal de Genaro. Sí, antes ésa era la previa y los dibujos de La Máscara, así como la Blanquirroja en aquel proceso eliminatorio, no desentonaban.

Iniciada la transmisión, lo recuerdo medianamente a Micky, que en paz descanse, preocupado por el árbitro norteamericano que trajeron para esa oportunidad, y también al tío del por aquel entonces jovencísimo Chino Recoba ser entrevistado por un colega peruano, pero lo más importante y lo que recuerdo exactamente es la emoción que me produjo aquel segundo tiempo de la Selección que coronó con el esforzado y apasionado gol de Germán. Quien tras un par de atajadas de Siboldi, cogió el rebote y remató como pudo, convirtiendo el gol más ilusionante que hemos presenciado los de la Generación X. No por los mutantes, sino por los que pagábamos dos soles cincuenta la hora para entrar a Freeones en el Café Internet. Los mismos que ahora contamos con más de treinta años y recordamos con afecto jugar pelota en cemento y pagar S/ 0.25 por pasaje escolar.

Mensaje subliminal

Veinte años más tarde, seguimos sin ir a un Mundial, quizás las imágenes del pre y post partido puedan ir haciéndose más borrosas con el pasar de los años (como cuando grabábamos en VHS), pero el recuerdo de aquel gol siempre será evocado por todos aquellos que vivimos de la ilusión y no del resultado. Los que nunca vimos a Perú en un Mundial.

Yo te quiero, Germán.

Comentarios

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<p>Abogado. Si algún día deciden mandarnos en cana, ahí estará Daniel para salvarnos el pellejo. Habitué en los posts sobre el descentralizado peruano. Sobrevivió al primer gobierno de Alan García y vivió para contarlo. Es otro con alto conocimiento pornístico y su sueño es envejecer poniéndola como Ron Jeremy. Le dio “me gusta” a absolutamente todas las fotos de Rocío Miranda, claramente, fanático del voley (?).</p>

danielaliaga@pasedeldesprecio.com

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