a
InicioDestacadoPor qué hay gente que odia a Pizarro

Por qué hay gente que odia a Pizarro

Por qué hay gente que odia a Pizarro

Es más fácil decirte por qué hay gente que quiere a Pizarro, que explicar por qué hay gente que no. La respuesta es simple: los que lo quieren se sienten identificados con Claudio porque entienden el contexto que le tocó vivir en su paso por la selección. Además, los errores que pudo tener el delantero no merman, para estas personas, las buenas referencias que dejó el futbolista peruano en una liga tan competitiva como la alemana. Sin embargo, los que no lo quieren se entremezclan en una serie de componentes que vamos intentar explicar brevemente en este post.

Las declaraciones de Claudio Pizarro siguen trayendo cola y esto se debe, en parte, a una serie de factores futbolísticos e históricos que rodean la polémica. La polarización que genera su nombre solo la hemos visto en el contexto político cuando el país tiene que elegir entre un candidato u otro. Sin embargo, acá hablamos de una sola persona, un futbolista que despierta amores y odios a mansalva, y que, por alguna razón, nos invita a hacer un diagnóstico sobre su caso, más allá del fútbol.

Primero debemos empezar diciendo que la condición socio-económica de Claudio desde el saque le juega en contra. Ser un pituco, blancón, de familia acomodada, genera cierto rechazo y complica la creencia de que se “identifica” con el país. No podemos asegurar si a Flavio Maestri le pasó lo mismo cuando estuvo en la selección. Lo que sí podemos asegurar es que haciendo una revisión histórica encontramos que esa grieta entre el pituco/potoblanco y el pueblo existe con certeza desde la guerra con Chile más o menos.

Cuando a Andrés Avelino Cáceres le preguntan sobre por qué se perdió la guerra con Chile, él contesta lo siguiente:

“La discriminación racial fue determinante. No hubo armonía cultural ni polí­tica. La falta de organización militar, de cohesión, de armonía política. Había patriotismo, había entusiasmo generoso, había valor y virtudes militares en nuestros soldados y en nuestros oficiales, pero también hubo mucha traición en los sectores pudientes”.

Después agrega algo realmente escalofriante cuando le preguntaron si es que se pudo ganar la guerra:

“Con toda la superioridad numérica y armamentí­stica del ejército chileno, creo, firmemente que sí­. La desunión, el desatino, la ambición polí­tica y la carencia de identidad en los sectores acomodados nos perdieron”.

Para desembocar con este paralelismo, Andrés Avelino Cáceres habla de los generales peruanos:

“Hubo demasiados generales, cuyos conocimientos y aptitudes no pudieron destacarse en la contienda, por falta de disposición de un comando totalmente politizado”. 

Bien, ahora supongamos que no es el ejército peruano sino la selección peruana y que el famoso “Brujo de los Andes” es un ciudadano que se puso de mestizo para abajo en el censo (?). Al hincha que no quiere a Claudio, por motivos más allá de lo futbolístico, le quedan las mismas sensaciones que tuvo Cáceres tras perder la guerra con Chile. Si nos fijamos en los argumentos de quienes no quieren ver ni en pintura al “Bombardero de los Andes” nos damos cuenta que es más o menos por lo mismo: el pituco que nunca sintió la camiseta de la selección (falta de identidad), que prefería ver a sus caballos antes que entrenarse con seriedad (traición), y parafraseando a Cáceres, cuyas aptitudes no pudieron destacarse en la contienda (como referente/capitán).

En ese último punto, ese donde dice “por falta de disposición de un comando totalmente politizado”, podríamos agregar a favor de Claudio que siempre estuvo solo en la selección y que en su mejor momento no tuvo compañeros que le faciliten la labor de ser un mejor jugador en la selección. Ni Autuori, Ni el ‘Cóndor’ Mendoza, ni Solano, ni el Chorri, ni Flavio, ni Jorge Soto, quienes también tuvieron otros problemas de interna cuando Claudio se sumó al ‘equipo de todos’, pudieron ‘plusear’ las actuaciones de Pizarro. Los cambios generacionales tampoco lo ayudaron porque nombraron general a un tipo sin aptitudes para serlo. Ni Vargas, ni Paolo, por citar unos nombres, vieron en el delantero del FC Köln a un líder que imponga condiciones en el vestuario o dentro de la cancha. Todo esto, más el contexto histórico-social al que hemos hecho mención previamente, son factores que inducen al desprecio desde la facción ‘hater’ de Claudio Pizarro. Que quede claro que en este texto no se intenta defender, ni atacar al delantero, somos más neutros que un Jedi; solo hemos intentado, desde una perspectiva muy auténtica, hacer una descripción de los hechos.

En fin, me voy, soy fuga… (?)

Comentarios

Compartir:
Califica este post

<p>CEO del sitio. Licenciado en Comunicación Social. Antes solía mandarse 1500 posts en tiempo récord, pero desde que descubrió Xvideos su rendimiento se vino abajo, como su situación amorosa (?). Esperemos que algún día consiga novia o amante, su mano izquierda y el resto del staff se lo agradeceremos.</p>

elpelusa@pasedeldesprecio.com

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.