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Fue ayer y sí me acuerdo: El sorprendente y fugaz Estudiantes de Medicina de Ica

Fue ayer y sí me acuerdo: El sorprendente y fugaz Estudiantes de Medicina de Ica

2001, año del Centenario de Alianza Lima y Cienciano del Cusco. Ambos cuadros se armaron (guarda ahí (?)) para campeonar y quedar en la historia, se sabe que muy pocos equipos en el mundo tuvieron el privilegio de dar la vuelta en sus 100 años. Pero había otra escuadra que apareció para casi aguarles la fiesta y ser el invitado palta que te caga el tono: Estudiantes de Medicina de Ica. El recién ascendido que le dio pelea a todos en aquel torneo. Un equipo con jugadores reciclados y suplentes de otros clubes, dirigidos por Franco Navarro y alentados por una fuerte y creyente hinchada, que casi logra coronarse campeón y, finalmente, terminó por desaparecer. Aquí un pequeño homenaje al fenecido equipo Iqueño. Acompáñenme a ver esta triste historia (?)…

El Señor de Luren, presente siempre en sus partidos.

El club fue fundado en 1975, donde pasó largo tiempo jugando en la liga local y Copa Perú. Recién tomó protagonismo en el año 2000, cuando ascendió a primera división. Le costó muchísimo adaptarse, en el Apertura culminó penúltimo con 20 puntos por encima del Deportivo Wanka, un viejo conocido de los últimos lugares. El descenso amenazaba y todo hacía indicar que se irían más rápido que hincha de Universitario de la tribuna cuando están goleando a su equipo.

Para el Clausura sería todo distinto, se hicieron contrataciones importantes y el compromiso de la directiva con el equipo se demostró. Llegaron a Ica el argentino Carlos Barrionuevo, César Charún, Juan “chiquito” Flores suplente en la U, Alex Magallanes habitual volante en Boys, y dos delanteros que ya eran goleadores comprobados: Paul Cominges y Germán Carty.

Germán Carty con 170 años, jugando en su club número mil del Perú.

La historia comenzaría aquí. Los dirigidos por Franco Navarro empezaron a ganar partidos claves y hacerle la bronca a muchos. Chiquito Flores era una muralla en el arco, tal vez su mejor año en el fútbol peruano (estar lejos de Tula le hizo bien (?)), Charún en la zaga se complementaba con “El Panaderito” Díaz, central que era el dueño de las pelotas paradas, anotaba de penal y golazos de tiro libre; en la volante Barrionuevo era la pierna fuerte y Magallanes la manija; y arriba en la delantera Cominges con Carty no paraban de anotar goles.

La Fiorentina lorcha

Entre sus triunfos más resaltantes está la victoria ante Universitario en el Monumental y a Cienciano en el Rímac, estadio donde tuvieron que jugar de local por muchas fechas, debido a que los angelitos (?) de su barra originaron problemas en la tribuna y les suspendieron el estadio. Con el correr de los partidos, Estudiantes se convirtió en el favorito para ganar el Clausura. Llegó a la recta final con la primera opción para campeonar, solo tenía que ganar sus 2 últimos partidos ante Wanka y Alianza y coronaba su gran campaña.

Lamentablemente, aparecieron los fantasmas. El elenco huancaíno le ganó 2-0 de visita, por lo que Estudiantes tenía que ganar sí o sí en Lima a los blanquiazules -que venían de capa caída y en ese entonces no existía la mesa (?)-, y esperar que Cienciano no gane su encuentro final. Se alargaba la agonía.

Finalmente en Matute, Estudiantes terminó ganando 2-1 su encuentro y Cienciano solo pudo conseguir un empate, por lo que ambos terminaron igualados en la punta obligando a jugar un partido extra para definir al campeón de la segunda parte del año.

Golazo del finado Barrionuevo. Sombrerito y chau.

Pero como no todo cuento tiene un final feliz, la mala suerte volvió a aparecer para los iqueños, cayeron en la definición por el Clausura ante el cuadro cusqueño. La final se jugó en Arequipa, debido a que Cienciano ganó el sorteo para definir la cancha neutral. Con la ventaja de la altura, los rojos vencieron sin problemas 1-0 con gol del ‘Colo’ Zapata. Franco Navarro acumulaba otro subcampeonato más de los muchos que se le vendrían (?).

Para colmo de males, no pudieron ni alcanzar un torneo internacional. Cristal les ganó el cupo a la Libertadores en dos partidos definitorios y se quedaron sin nada aquel año.

Chiquito Flores, un buen perdedor.

En el 2002 los desmantelaron por completo, varios hicieron un #Mimbeling y se fugaron buscando nuevos horizontes. No volvieron a repetir el gran torneo de aquel año y, luego de varias irregulares campañas, el equipo sería fusionado con el Atlético Grau de Piura. Roberto Martínez, por entonces técnico de Medicina, decidió en 2004 comprar el club en sociedad con el empresario piurano Luis Miguel Ciccia para crear, en fusión con el cuadro amarillo, el Grau-Estudiantes. Los resultados no fueron los esperados y el novel equipo terminó en el abandono. Finalmente, se retiraría del campeonato aduciendo problemas económicos. En la acción, desaparecería para siempre el Estudiantes de Medicina de Ica.

No le bastó hacerse a las mejores flacas del país, si no que desapareció a Estudiantes.
Uno de los tipos más odiados del Perú

Y así culminó otra de las cortas y tristes historias peruanas. Tan cortas como los equipos peruanos en Copa, como Manco en el PSV, como Los Del Solar en la tele, como el amor del Loco con Tilsa.

No ganaron nada, pero sin duda en la mente nacional futbolera recordaremos siempre el paso de ese Estudiantes 2001, paradigma del empeñoso fútbol provinciano y que, sin quererlo, estuvo tan cerca de la gloria, que hubiese sido menos doloroso perder la categoría que el título del Clausura en esa noche arequipeña.

Todo tiene su final, nada dura para siempre.

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Cuando descubrió que tenía talento para trolear comenzó a robar con eso. Refugiado de Twitter y altanero del teclado. Su llegada a esta web se hizo por Ali Baba (?).

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