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Fue ayer y sí me acuerdo: Sergio Ibarra

Fue ayer y sí me acuerdo: Sergio Ibarra

Hablar de Sergio Ibarra es hablar de gol. Es el tipo que más arcos rompió en el fútbol peruano. 275 goles que lo mantienen en la cima de los máximos artilleros de la primera división del fútbol peruano, seguido de “Cachito” (no, Carranza no) Ramírez con 194 tantos, y superando a ídolos de equipos grandes, como el choleador goleador histórico de Alianza: Waldir Sáenz, el de Cristal: Jorge Soto, y muchos otros delanteros más; su récord al parecer ya es inalcanzable. Nacido en Argentina pero con corazón cholo, fueron 14 en total los equipos peruanos en los cuales jugó “El Checho”, (se puso más camisetas que Rihanna en el Mundial 2014 (?)) dejando su marca goleadora en absolutamente todos.

Este es un repaso a la carrera, vida, milagros y goles de Sergio ‘Shevchecho’ Ibarra.

Quién te conoce, Sarita Colonia. #NoHayOtraPapá

Ibarra llegó al Perú proveniente de Argentina con 19 años. De su debut solo quedan recuerdos ya que el primer equipo que vistió, Ciclista Lima, descendió hace más de una década. Quién iba a pensar que aquel delantero con pinta de paquete, sin renombre, ni página en Wikipedia (?), de los que mayormente vienen al país, haría historia. Ni el trafero Dos Santos lo hubiera presagiado. Su primer paso en primera fue en el Alianza Atlético de Sullana en 1993, donde en 4 años marcó 24 goles. Al año siguiente lo contrataría el Deportivo Municipal, anotó 13 tantos y su carrera seguía en ascenso. En 1998 fue fichado por el primer grande: Sport Boys, club que en ese entonces jugaba primera división y era de los que más metía miedo sobre todo en las calles; hizo 19 goles en total. En la década del 2000 siguió jugando por diversos equipos de la primera División peruana, Universitario, Deportivo Wanka, Unión Huaral, entre otros, resultando siempre goleador a cada club al que llegaba. Pero le faltaba algo: levantar una Copa.

En el Callao más peligroso que la delincuencia, era Ibarra en la delantera, taclarisimo’

Fue en Cienciano del Cusco donde recién pudo obtener títulos. Llegó al club incaico en el 2004 como refuerzo. El “rojo” venía de ganarle el año anterior la Copa Sudamericana a River Plate, y ese año le ganó la Recopa a Boca Juniors. (Sí, chileno, este rojo fue el primero que hizo segundón dos veces a los argentinos antes que sea mainstream (?)). Ibarra ingresó en el minuto 70 de aquel partido, y anotó un gol en la tanda de penales para ganar la primera Copa de su carrera. Al año siguiente seguirían las alegrías para el Checho. Ganó el Apertura 2005 venciendo por 2-0 a Universitario (club que no lo valoró cuando lo tuvo en el 2001), anotando de cabeza el primer tanto de aquella tarde gloriosa en Cusco.

El Checho es el papá

Era el mejor momento en la carrera de Ibarra, por lo que al año siguiente llegó al Once Caldas colombiano. La falta de continuidad lo hizo volver al fútbol peruano, donde todavía quedaba más historia por escribir. En el 2008 llegó al Melgar de Arequipa, club donde hizo 20 goles y uno de ellos fue el más importante de su carrera, ya que con esa camiseta se convirtió en el máximo goleador del fútbol peruano. Había tocado la cima del gol, y dejó su huella para siempre.

En el 2010 regresó al Cienciano, equipo donde más alegrías tuvo en su carrera. Sus declaraciones fueron emotivas: “Siempre supe que volvería. Le tengo un cariño inmenso a este club. De entre todos los equipos en los que jugué, fueron con quien más me identifiqué”. El elenco rojo aquel año atravesaba una fuerte crisis, por lo que Ibarra tuvo que ser entrenador y jugador del equipo al mismo tiempo. Su debut en el banquillo se dio con un triunfo por 2-1 ante Alianza, que venía de ser eliminado en Octavos de Copa Libertadores. A fin de año, el Checho terminó salvando de la temida baja al “Papá” dirigiendo desde el banco y anotando goles en la cancha, a pesar de sus 37 años. Todo un héroe para el pueblo cusqueño.

Ídolo del Cusco

Pero el Checho tenía aún más pólvora (guaaarda ahí (?)) escondida. Fichó por Sport Huancayo en el 2012 y mostró que todavía seguía vigente. Anotó 30 veces, y ya registraba un total de 260 goles en torneos locales en el Perú. Incluso llegó a situarse entre los máximos goleadores activos de Primera División en torneos locales a nivel mundial, superando a jugadores de talla universal, como Thierry Henry y Sebastián Abreu. Sí, cágate de risa (?). A esa categoría había llegado el buen “goleador prehistórico”.

Eto’o le copió la celebración, claramente

Anunció su retiro en el 2014 con 41 años de edad, 19 temporadas en el fútbol peruano y situándose como el máximo anotador de la primera división. “Ya no jalaba más en la cancha. Ni siquiera hice pretemporada este año y no me sentía bien”, fueron sus primeras declaraciones como ex jugador. Se fue de las canchas sin ganar un título nacional, y sin ser convocado a la selección nacional (uno de sus máximos sueños), pero con el cariño de un país entero, siendo recordado siempre con el carisma que lo caracterizaba. Quédese tranquilo “Checho”, que la corona de goleador no se la va a quitar nadie. #NoHayOtraPapá

El goleador del pueblo

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<p>Cuando descubrió que tenía talento para trolear comenzó a robar con eso. Refugiado de Twitter y altanero del teclado. Su llegada a esta web se hizo por Ali Baba (?).</p>

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