a
InicioInternacionalDe los coffeeshops para el mundo

De los coffeeshops para el mundo

De los coffeeshops para el mundo

Seguimos con otro episodio de la liga inglesa, en esta ocasión infestada por Holanda. Esta tierra de entrenadores ha aportado a algunos de los estrategas más interesantes que han existido, ha permitido el desarrollo de algunas escuelas interesantes, y en la Premier podemos ver a uno que otro. En esta edición repasamos a cuatro equipos más, su actualidad y otros menesteres.

Manchester United

Más allá que un quinto puesto pueda no llegar a ser visto como “una temporada catastrófica” para la mayoría de equipos, Louis Van Gaal está teniendo una etapa verdaderamente estresante. Se le ha criticado casi todo lo que ha hecho, que pone jugadores en posiciones que no les favorecen, que se le dio un presupuesto abultadísimo para hacer contrataciones desde que empezó en el cargo, y aun así su equipo ha dado asco. También es muy comentado el tema de que a algunos jugadores talentosos los reprime, pero esto ya se sabía desde hace años, debido al estilo (o mejor llamado régimen) de juego que el holandés busca imponer. Tal vez el hecho más conocido sea cuando dirigió a Juan Román Riquelme en el Barcelona, historia por demás sabida. A esto se le pueden añadir algunos casos un poco más trágicos, como ese extraño rumor sobre que algunos dirigidos suyos pueden llegar a sufrir desmoralizaciones importantes, tal como pasara con el arquero alemán Enke, quien llegó a desarrollar una depresión tan intensa que terminó por conducirlo a la muerte (guarda ahí).

VanGaalismo

VanGaalismo

Es así que el United luego de destituir a David Moyes, a quien los dueños le brindaron un escaso apoyo y le soportaron pocas pulgas, trajeron al holandés luego de un mundial 2014 sobresaliente. Tras esto, los hinchas estaban saltando en un pie, pues consideraban que Louis marcaría otra etapa de hechos memorables como la que significó la larga relación sostenida con el escocés Alex Ferguson. Dentro de todo, el mundial de Holanda en Brasil fue un buen presagio, para cualquiera Van Gaal al Manchester era un gran fichaje.

Y claro, si iba a venir un técnico de “clase mundial”, tenían que seguirle los pasos algunos jugadores de alto vuelo. Llegó Di María por 60 millones, el vasco Ander Herrera por 30, el lateral izquierdo Shaw por otros 27, Marcos Rojo y Daley Blind por 30 entre ambos. A esto hay que sumarle el préstamo millonario que hicieron para conseguir a un Falcao roto, completamente fuera de fútbol. Parece que el United se armaba en serio. Van Gaal quería poner a su propia gente, cual nuevo gobierno aprista, y por lo tanto también se encargó de decirle chau a algunos símbolos del club, así que se despidieron Vidic, Rio Ferdinand y Evra (casi toda la defensa). Además, mandó al Chicharito al Real Madrid y a Welbeck se lo vende a Arsene Wenger (perdiendo dos delanteros). Pese algunos altibajos, termina cuarto en la tabla lo que permitiría jugar la Champions el año siguiente, en el que seguiría cometiendo algunas atrocidades en el apartado de contrataciones. De todas maneras, quedar cuarto en una temporada en la que no jugaron Champions ni siquiera Europa League, fueron intrascendentes en las copas locales, más todo ese billete gastado, no fue visto con los mejores ojos por la hinchada.

Para esta temporada, los hermanos Glazer le siguieron teniendo fe a Louis y le permitieron gastar algunos millones más. Se trajo a su consentido de la selección, Memphis Depay, también gestionó los fichajes de Bastian Schweinsteiger, Sergio Romero para ponerle presión a De Gea, el italiano Darmian, Morgan Schneiderlin del Southampton y el joven delantero francés Martial. Di María parece haber tenido suficiente con un año bajo el mandato de LVG y zafó hacia Paris. Chicharito y Van Persie se quitaron, reduciendo la cantidad de delanteros a disposición.

Eliminados en fase de grupos de la Champions, da la impresión de ser un equipo que, si no tuviera en el arco al salvador De Gea, estarían sufriendo el doble. Van Gaal no encuentra su once ideal, cambia a sus titulares partido a partido y la mayoría de veces en que logra ganar,  es de forma muy apretada y jugando feo.

Sin comentarios

Sin comentarios

West Ham

Para la actual temporada, el equipo que juega como local en el histórico Boleyn Ground se hizo con los servicios del ex entrenador de Croacia, Slaven Bilic. Quien también fuera parte del equipo que sorprendiera a propios y extraños en Francia 98’, empezó bien su etapa en el fútbol inglés. Club más acostumbrado en el último tiempo a pelear abajo, ahora está peleando una zona interesante de la tabla, con la pretensión de clasificar a la Europa League, mostrando por momentos buenos pasajes de fútbol y algunos talentos interesantes.

Para afrontar la temporada, Bilic trajo a quien viene siendo una de las apariciones más gratas del campeonato, el francés Dimitri Payet, quien se acomodara desde el primer momento al club deslumbrando en la primera fecha en Emirates Stadium, cuando vencieron al Arsenal. También cobró importancia la llegada de Lanzini, quien por alguna razón desconocida por quien escribe, a sus veintiún años se fue a jugar a Emiratos Árabes. Al parecer el muchacho recapacitó, y ahora anda jugando bien en la liga inglesa.

Bilic logró cierta regularidad en la temporada, más allá de lesiones de jugadores importantes, como Payet, el nueve Carroll, Enner Valencia, y del propio Lanzini. Pero cuando se lesionaba uno, aparecía otro a cubrir bien el puesto y eso terminó afianzando al West Ham en la tabla. Para el mercado de pases de Enero, con la mayoría de sus jugadores recuperados, Bilic permitió la salida de Mauro Zárate a Fiorentina. El hermano menor del Roli marcó algunos goles y tuvo buen desempeño, pero al parecer no se encontraba a gusto con jugar en una función delimitada. El DT de la Fiore, Paulo Sousa, lo convenció diciéndole que en su nuevo equipo podrá jugar libre sobre el frente de ataque. De todas maneras, la Fiorentina se encuentra al momento tercera en la Serie A, por lo que la decisión de Mauro parece tener lógica.

Y, ¿con qué jugadores cuenta Bilic como para dejar ir a un talento como el ex Vélez?, pues el último fin de semana el ecuatoriano Valencia anotó en dos ocasiones para empatar ante el Manchester City. El senegalés Kouyaté impone respeto con sus arranques desde el mediocampo, y su compatriota Diafra Sakho es otra opción en el ataque.

Enner y al día le ponemos un toldo

Enner y al día le ponemos un toldo

Liverpool

Etapa de transición en Anfield, salida del club de Steven Gerrard, inicio de temporada tibio con Rodgers como DT, más la acumulación de varios jugadores lesionados. El día 8 de octubre, fecha que mucha gente se tatuó, firmó como entrenador Jurgen Klopp por tres años, dándole los nuevos aires que el equipo necesitaba a gritos. Lograron levantar cabeza en la Europa League, avanzaron en las copas locales (un 6 a 1 al Southampton) y en la Premier obtuvieron resultados positivos en partidos contra los grandes. 3 a 1 al Chelsea, 4 a 1 al City en el Etihad, y un 1 a 0 al puntero Leicester. Nada mal.

Más allá de ello, Klopp encontró varios inconvenientes, sobre todo con las benditas lesiones, además de que por el hecho de llegar al club en octubre, no tuvo oportunidad de decidir fichajes, todo estuvo organizado por el anterior entrenador. Pese a esto, el alemán logró sacar alguito de agua de las piedras. Su llegada motivó al plantel y algunos jugadores manifestaron ante la prensa que el grupo se levantó anímicamente, lo que se vio reflejado en algunos desempeños personales como los de Alberto Moreno, Jordon Ibe y Roberto Firmino.

Euforia tras ganar 5 a 4 al Norwich en el último suspiro

Euforia tras ganar 5 a 4 al Norwich en el último suspiro

Cómo les estábamos contamos, hacia los últimos días del 2015 el plantel  estaba mermado por las lesiones, y lo más grave fue en la defensa. En un momento, no estaban para jugar Skrtel, Lovren, Sakho ni Kolo Touré. Cuatro centrales lesionados. Para el partido de copa contra el Exeter, Klopp tuvo que alinear a José Enrique, un jugador reservista que no veía minutos en el primer equipo hace más de un año, y tuvieron que terminar el préstamo de Ilori para que pueda jugar. Al menos, estos partidos de copa sirvieron para que Klopp pruebe a sus jugadores juveniles, rescatando actuaciones interesantes de algunos como Sheyi Ojo, Brad Smith y Joao Carlos Teixeira. Se conoce que el alemán ha potenciado muchos jugadores jóvenes en sus equipos previos, y en Liverpool está continuando con esta política.

Es un hecho que las lesiones largas afectan considerablemente el desempeño del jugador, y en el plantel hay muchos de estos casos. Esta semana, en la semifinal de la copa de la liga, Klopp alineó al lateral Flanagan, volviendo de una lesión a la rodilla que lo marginó de las canchas por al menos año y medio. Al joven jugador se le vio muy falto de fútbol, demasiado lento en las reacciones. No es para matarlo, ya que se comprende que luego de tan sensible lesión tenga que volver de a pocos. Pero esto indica que el staff médico de Klopp va a tener que esforzarse para que los demás jugadores se recuperen bien, pues ya se han visto casos de jugadores que fueron muy buenos y tras una lesión grave (sobretodo rodilla), vuelven en un estado lamentable a las canchas, llámese Falcao, hoy un fantasma de lo que alguna vez supo ser.

Southampton

El cuadro de Ronald Koeman viene levantando de un comienzo bastante flojo, extraño tras una temporada 2014-15 en la que tuvo partidos mágicos, derribando gigantes, obteniendo la séptima posición en la tabla y situando al holandés como un entrenador que en cualquier momento se iría a un grande. Digamos que se puede hablar de un fenómeno del fútbol actual, el hecho que, tras una gran temporada, un equipo chico se desarme. Sus mejores cinco jugadores firmen por equipos que pagan más, y probablemente vayan a jugar algún torneo continental, una idea que todo jugador valora. Y uno diría, pero este equipo que vendió a sus cinco jugadores, ganó plata, entonces tendría que reforzarse. Sí, pero la plata no necesariamente compra prestigio, y una buena campaña no te hace grande, no te hace un destino agradable para jugadores destacados, que preferirían ir a un grande venido a menos (la mayoría de veces).

El Southampton ha venido sufriendo estos efectos. Hace dos temporadas tras el campañón de Pochettino, se le fueron varios jugadores importantes, algunos de ellos además dando el salto a la selección de su país. Luego de esa temporada, llega Koeman, y por más que haya destacado en sus anteriores equipos, el Southampton, tras el desmantelamiento, era uno de los candidatos para descender. El holandés se trajo varios buenos valores de la Eredivisie, nombres poco conocidos entonces debido a la poca difusión que recibe dicha liga. El serbio Tadic y el italiano Pellè llegaron y cumplieron, ambos de la liga de Holanda. Del Celtic se trajo al arquero Forster, de gran performance hasta su lesión. Compró al joven lateral izquierdo Bertrand del Chelsea, donde nunca iba a poder jugar (no hace falta explicar la escasa valoración que se le da a los canteranos en el club de Abramovich). También contrató al talentoso pero díscolo senegalés Sadio Mané y al interesante delantero irlandés Long. Para fortalecer la defensa, se prestó al joven central Alderweireld entonces propiedad del Atlético de Madrid.

Colorado inteligente

Colorado inteligente

Tras otra exitosa temporada, era cuestión de tiempo que los grandes les arrebaten figuras. Clyne firmó por el Liverpool y el eje del medio campo, Schneiderlin, por el United. A esto se sumó las lesiones de Forster, del delantero Pellé, y la tardía adaptación de los nuevos jales, sobretodo del ex arquero de la selección holandesa, Stekelenburg, que no pudo destacar. En un momento Koeman tuvo problemas con su plantel por indisciplina y falta de compromiso, especialmente con Mané, a quien le quitó la titularidad por tardón. Ronald barajó la idea de rescindir su contrato con el club, sintiendo que algunos jugadores no tomaban en serio la empresa.

Durante el último mes, Forster volvió de la lesión para adueñarse del arco, y Shane Long cumplió con goles ante la ausencia de Pellé. Y en Enero la única contratación que se realizó fue el jale del goleador Charlie Austin, quien la temporada anterior destacara jugando para el Queens Park Rangers. Este equipo, pese a irse al descenso, vio a su nueve inmiscuirse en la tabla de goleadores, inflando las redes contrarias en dieciocho ocasiones, compitiendo con tipos como Agüero y Diego Costa. Lo extraño fue que al término de la temporada ningún club se aproximó concretamente a Austin, por lo que continuó jugando por el QPR, esta vez en the Championship. Koeman se avivó y lo trajo, sabiendo que era una apuesta segura: conoce el medio, sabe lo que es meter goles en la Premier, y viene jugando. En su primer partido fue al banco ante el United, en Old Trafford ante 75 mil personas, ingresó y terminó anotando en el minuto 87 para sacar una victoria fundamental, llena de mística y hundiendo más al cuestionado Van Gaal.

Redacción: Rex

Comentarios

Compartir:
Califica este post

admin@pasedeldesprecio.com

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.